La fuerza de la vida sin remedio es apagada, en ocasiones en una tempestad en otras como dormido pero sin remedio pasará. No todos los hombres tenemos la capacidad de regenerarse ante la muerte ni de vivir con ella.

Hoy recordé  un pequeño grabado del  Maestro Francisco  Goya   “El amor y la muerte” que al parecer   ha querido aludir en esta estampa a los duelos por amor ,”de los amores ilícitos no se suelen seguir más que ruidos y pendencias”.

La muerte transforma no es ligera , la muerte gana y los que quedamos solo queda seguir esperando.